BARCELONA - SPORTING DE GIJON
Los resultados futbol son muchas veces azarosos, y uno nunca sabe de antemano qué va a pasar en un partido... A priori, en el encuentro Barcelona Sporting, todo el mundo diría que ganarán los blaugranas, y aún más, que será un partido relativamente fácil, en el que los jugadores podrán lucirse y marcar varios goles...
Pero luego vemos que la realidad no es así, y que en el último enfrentamiento entre el Barça y el Sporting en el Camp Nou el resultado fue de un ajustado 1 – 0, y que costó sudor y lágrimas a los blaugrana llevarse los tres puntos.
Parece que se ha descubierto la forma de jugarle al Barcelona y obtener buenos resultados. El Hércules demostró que se puede vencer al campeón de liga, y muchos equipos han anotado las claves del sistema que utilizaron para lograr esa victoria intentando defenderse de la potencia Blaugrana.
El Sporting decidió cambiar completamente su sistema táctico con mucho ataque por una forma de jugar más basada en anular el juego del Barça, sobretodo en el centro del campo, que es donde empiezan las jugadas y se crea el peligro, y desmoralizando a los oponentes.
La ausencia de Messi también inclinó la balanza para evitar el dominio del Barcelona. Aunque algunas personas hablen de la tremenda necesidad que tiene el equipo de un único jugador, no se puede obviar que Messi es quizá el delantero más resolutivo del mundo, capaz de encontrar huecos donde nadie los ve y pasar a través de férreas defensas como si estuviera solo en el campo.
De todas formas, el Fútbol Club Barcelona no se queda huérfano de gol sin Messi. Cuenta con delanteros como Pedro o Bojan, que son jóvenes y acabarán convirtiéndose en grandísimos jugadores, si no es que lo son ya.
Pero a las filas blaugrana se ha unido hace poco Villa, y con él ha traído unas piernas para marcar goles como pocos jugadores poseen. A un fantástico centro de Alves se unió su olfato goleador, y consiguió marcar el tanto que daría la victoria a su equipo.
Pero aún así el Barcelona no fue un equipo lleno de ideas y con grandes recursos. Se quedó en poco, y jugó casi por obligación y no hizo más que lo imprescindible para ganar por los pelos. Ni los remates entraban en la portería ni se generaban grandes jugadas que pudieran acabar en gol.
El Sporting bregó todo el partido, y estuvo a punto de conseguir lo inimaginable: Ganar a uno de los mejores equipos del mundo, que por ahora no puede decir que pase por su mejor momento de juego.