ATHLETIC DE BILBAO - MALLORCA
En el encuentro Athletic Mallorca de esta semana, que después de realizar una pasada campaña espléndida, en la que acabaron incluso en posiciones de Champions League, se ha visto obligada a hacer grandes cambios por culpa de sus problemas económicos, que son tan graves que incluso les impidieron participar en la gran competición europea, un desastre que están acusando fuertemente en la actual competición liguera, ya que el equipo ha dado un bajón considerable en cuanto a su juego y rendimiento.
Aunque no se esperan los mismos resultados deportivos de todos los equipos, el Athletic siempre pone toda la carne en el asador, se dejan la piel en el campo y juegan al máximo, más aún si lo hacen San Mamés, su campo, al que por algún motivo llaman La Catedral del fútbol.
Fue un partido bastante fácil para los leones, y eso que Caparrós no utilizó a todos sus mejores jugadores, ya que decidió reservar fuerzas para su siguiente partido contra el Barcelona.
Pero el Mallorca plantó cara desde el principio al Athletic de Bilbao, buscando la posesión y peleando en el centro del campo. Eso sí, ninguno de los dos equipos logró convertir sus posesiones en ataques claros o chutes a portería. Javi Martínez llego a lanzar al cuarto de hora dos tiros desde fuera del área, pero no requirieron la intervención de Aouate, que pudo seguir tranquilo bajo los palos.
Quien tuvo más acierto con sus tiros fue Iraola, que probó suerte desde una gran distancia, pero el portero del Mallorca se empleó bien y consiguió mantener la portería imbatida por el momento.
Ni la defensa del Athletic ni la del Mallorca lograban mover el balón con fluidez desde la defensa hasta el ataque, así que cada uno optó por una estrategia distinta: Los bilbaínos intentaban buscar la conexión en largo con Llorente, buscando que resolviera él la jugada, mientras que el Mallorca se estrellaba una y otra vez contra el mediocampo, gracias a una defensa que se reorganizaba automáticamente en el momento en que perdían el balón, evitando cualquier tipo de contraataque por sorpresa.
Y antes del descanso, la estrategia de lanzar balones a Llorente se demostró eficaz, y el jugador pamplonés recogió un balón de David López que acabó estrellando el balón contra las mallas.
La segunda parte también fue un recital de juego del Athletic de Bilbao, que logró unos buenos resultados futbol gracias a otros dos goles que marcaron sus jugadores. El primero de penalti, ejecutado por Mikel, y el segundo de los goles fue obra de Íñigo, ya en el tiempo añadido.